El Alma de una Tierra Convertida en Vino
Bodegas de los Valles de Benavente
Las Bodegas
Las bodegas que forman parte de los Valles de Benavente representan la esencia de una tradición vitivinícola que ha evolucionado sin perder su identidad.
Cada una de ellas aporta su propia historia, su forma de entender el viñedo y su manera de elaborar vinos que reflejan el carácter único de esta tierra.
Valores
En esta denominación, tradición y modernidad conviven en equilibrio.
Desde bodegas familiares con raíces profundas hasta proyectos más recientes que apuestan por la innovación.
Todas comparten un objetivo común: poner en valor los vinos de Benavente y llevar su calidad más allá de nuestras fronteras.
Pasión por el vino y carácter artesanal
Bodegas Andrea Gutiérrez
Este proyecto, situado en Fuente Encalada, nace de la pasión por el vino y el cuidado del detalle en cada fase del proceso.
Bodegas Andrea Gutiérrez apuesta por producciones más limitadas, donde prima la calidad sobre la cantidad.
Sus vinos transmiten autenticidad, reflejando tanto el trabajo en viñedo como la dedicación en bodega.
Innovación y experiencia en el corazón de Benavente
Bodegas Otero
Ubicada en Benavente, Bodegas Otero representa la evolución del sector vitivinícola en la zona.
Con una trayectoria consolidada, ha sabido integrar la experiencia acumulada durante años con procesos modernos de elaboración.
Sus vinos destacan por su calidad constante y por una clara orientación hacia el mercado, tanto nacional como internacional.
Identidad, territorio y expresión del viñedo
Bodegas Viriatus
En Brime de Urz, Bodegas Viriatus combina tradición e innovación para elaborar vinos que expresan fielmente el carácter del territorio.
Su filosofía se basa en el control de todo el proceso, desde la viña hasta la botella, buscando siempre resaltar las cualidades propias de las variedades cultivadas en la zona.
Tradición familiar y respeto por la tierra
Bodegas Verdes
Bodegas Verdes es el reflejo de varias generaciones dedicadas al cultivo de la vid en Santibáñez de Vidriales.
Su historia está marcada por el respeto al entorno y la apuesta por variedades autóctonas, elaborando vinos que conservan la esencia de la comarca.
La combinación de métodos tradicionales con técnicas actuales permite obtener vinos equilibrados, con personalidad y fieles a su origen.



