De la Vid a la Mesa
Historia de Nuestro Vino
Una historia que nace entre viñas y generaciones
Tradición Vitivinícola Desde la Edad Media
La historia de los Valles de Benavente está profundamente ligada al cultivo de la vid. Desde la Edad Media, el vino ha formado parte de la vida cotidiana de la comarca, dejando su huella en las tradiciones, la arquitectura y la forma de entender la tierra.
Generación tras generación, el saber vitivinícola ha pasado de manos, convirtiéndose en uno de los pilares de su identidad.
Cuando Benavente ya destacaba por sus vinos
El Vino Como Motor de la Villa Medieval
En el año 1338, el rey Alfonso XI reconocía oficialmente la importancia del viñedo en Benavente. Ya entonces, la abundancia de vino y su calidad eran suficientes para abastecer a la población durante todo el año e incluso para comerciar con otras regiones como Asturias y Galicia.
El vino no solo era un producto: era una fuente de riqueza y un símbolo de prosperidad.
Normas que garantizan la continuidad de la tradición
Cuidar la Viña, Proteger el Futuro
La importancia del viñedo llevó a la creación de normas específicas para su protección. Durante los siglos XV y XVI, las autoridades locales establecieron ordenanzas que regulaban su cuidado, conscientes de que preservar las viñas era asegurar el sustento y el desarrollo de toda la comarca.
Del retroceso a la reafirmación vitivinícola
Siglos de Cambio y Recuperación
Como toda historia, el viñedo también atravesó momentos difíciles. En el siglo XVII se produjo un retroceso en su cultivo, pero lejos de desaparecer, resurgió con fuerza en los siglos posteriores.
Zonas como el valle del Tera o la Tierra de Vidriales volvieron a llenarse de viñas, recuperando su lugar en el paisaje y en la economía local.
El crecimiento que consolidó una tradición
El Impulso Moderno del Siglo XIX
Ya en el siglo XIX, el vino de los Valles de Benavente vivió una nueva etapa de expansión. La producción aumentó notablemente y surgieron nuevas plantaciones en localidades como Castrogonzalo, donde variedades como el verdejo comenzaron a destacar. Este crecimiento marcó el camino hacia el reconocimiento y la valorización actual de sus vinos.



